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viernes, 9 de febrero de 2018

La ñ en las lenguas romances






12/01/2018
Enrique R. Soriano Valencia
Si un signo distingue a nuestro idioma es la ñ. Surge como tal en el siglo XII. Su propósito fue representar un sonido totalmente inexistente en el latín. Los gramáticos lo definen como nasal (que sale por la nariz) palatal (el dorso de la lengua se apoya en el paladar). En varias lenguas romances surgió el sonido, pero empezó a adquirir particularidades regionales. Así, sonidos similares se representaron en otros idiomas con gn (italiano y francés) y nh (en el portugués).  En nuestro idioma, ese sonido llegó a tener tres formas de enunciarse. El más popular fue la n duplicada (nn), pero también gn e, incluso, con ni.
Como muestra de esto último, en algunas regiones del sureste de nuestro país, particularmente en Yucatán, es común escuchar la pronunciación /ninia/ para ‘niña’.
Sin embargo, hasta antes del siglo XIX la forma más popularizada de representar ese sonido fue la n duplicada. Pero, a fin de facilitar su escritura y ahorrar papel y tinta, poco a poco adquirió el trazo ondulado superior para dar a entender la duplicación.
Para el siglo X el idioma culto era el latín. Leyes, cartas entre reyes o sentencias judiciales se enunciaban en esa lengua. Sin embargo, cuando llegó al trono Alfonso X (siglo XII) observó que el castellano era una lengua de uso extendido entre los hablantes del reino y que el latín estaba restringido a monjes y nobleza. Para facilitar la difusión y comunicación en el reino —de forma práctica, para no tener dos idiomas— decide oficializar el idioma del reino de Castilla y lo llama castellano. Así, dejó de ser una lengua vulgar para transformarse en culta.
Entre las reformas que introdujo para el uso del castellano formalmente, Alfonso X incorporó las tres opciones arriba señaladas para el sonido. Así, Antonio Elio de Nebrija en suGramática y, posteriormente en el Diccionario, contempla el sonido, pero recurre al dígrafo gn para representarlo.
La ñ fue incorporada oficialmente a nuestro alfabeto por la Real Academia Española en 1803. Pero ahora es el signo distintivo. Ello debido a que con el desarrollo de la tecnología había una fuerte resistencia a tenerla en el teclado. Es decir, había la alternativa de obtener la virgulilla al igual que los acentos y la diéresis. Ello en virtud de que otros idiomas cuentan con signos con esos trazos. Sin embargo, la firmeza en sostener que es una consonante autónoma y no un signo que puede modificar su sonidos (como sucede en el francés con la c con cedilla, ç) terminó por ser el argumento para incorporarla a los teclados (durante un tiempo a la cedilla le pasó lo mismo, pero terminó por desaparecer de los teclados genéricos).
Muchos otros idiomas tienen consonantes o vocales con ese rasgo por encima (llamado tilde o virgulilla), pero ninguno de esos sonidos es idéntico al actual de la ñ de casi todo el mundo de habla hispana.

Tomado de
www.elcastellano.org

miércoles, 31 de enero de 2018





El sonido sh en español

14/12/2017
Fernando A. Navarro

Aunque teóricamente no existe en el español peninsular, todos conocemos 
bien este sonido consonante que encontramos en palabras como 
English, flash y show. Y digo bien en el español peninsular, 
porque en el Río de la Plata, por ejemplo, los hablantes sí lo 
utilizan a menudo en palabras como ayer y yo, que allá 
pronuncian con un característico rehilamiento muy marcado que 
las hace sonar algo así como asher y sho.
En cualquier caso, es un sonido que pronunciamos fácilmente, 
aun sin haber estudiado inglés, porque entre nosotros es de uso 
común cuando alguien quiere hacer callar a unos niños revoltosos 
o pedir a otro que guarde silencio (en una biblioteca, por ejemplo, o un hospital). 

En casos así, nos llevamos el dedo índice a los labios y decimos: ¡shhh! 
Conocemos el sonido, sí, y lo usamos onomatopéyicamente, 
pero nuestra ortografía no tiene forma reconocida de representarlo 
por escrito en español.
Todo lo contrario de lo que ocurre en inglés, donde tengo contabilizadas 
nada menos que ¡once formas distintas de escribirlo!
La más frecuente y conocida es el dígrafo sh; dentro del vocabulario 
médico, por ejemplo, enCushing, rash y shock.
En vocablos que el inglés tomó del francés, suele representarse con el 
dígrafo ch: chancre, Charcot, tache.
El trígrafo sch se lee con ese mismo sonido en vocablos tomados del 
alemán (escherichia, Luschka, schwannoma) y algún otro caso aislado, 
como schedule.
Puede ser una sola letra, c, en voces como Crustacea, furfuraceous, rosacea 
sebaceous.
También una letra, s inicial, en palabras como Sean, sugar y sure.
Dígrafo ss, en voces como cissure, depression y tissue.
Dígrafo sc, en voces como crescendo, consciousness y fascia.
Dígrafo si, en vocablos tan médicos como hypertension, infusion y vision.
Dígrafo ti, en otros igualmente tan médicos como dementia, infection, patient 
suction.
Dígrafo ci, en voces como facial, insufficiency y superficial.
Y por último, también el dígrafo xi, que solo he oído pronunciar con este 
sonido en el adjetivoanxious y su adverbio derivado anxiously.


Tomado de www.elcastellano.org

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